Fujimori on Trial :: Fujimori procesado

Accountability in Action :: Rindiendo cuentas

Fujimori on Trial :: Fujimori procesado random header image

Más testigos a cargo de la defensa de Fujimori dieron su testimonio. Autoría mediata

April 12th, 2008 · 3 Comments

César Ramal Pesantes. Foto Poder Judicial. 

11 de abril de 2008

Cuadragésimo séptima sesión.- Dieron su testimonio los militares en retiro César Ramal Pesantes y Willy Alberto Chirinos Chirinos, ambos testigos llamados por la defensa de Fujimori.

 

César Ramal Pesantes.- Continuó dando su testimonio, entre lo más resaltante:

 

1.     Orden directa de Fujimori.- Cayó en contradicciones cuando manifestó que nunca recibió ordenes directas de Fujimori, sin embargo, tuvo que admitir que sí las recibió, cuando se le recordó que Fujimori señaló en la segunda sesión, que de manera directa él le ordenó a Ramal Pesantes el ingreso de los militares a la Universidad La Cantuta.

2.     Estrategia legal del Ejército.- Ramal Pesantes también se encargó de demostrar la estrategia legal que tuvo el Ejército Peruano en la lucha contra la subversión, política que se basaba en el acercamiento a la población en todo el territorio peruano.

3.     Desconocimiento de violaciones a los derechos humanos.- Posteriormente, cuando se le preguntó por los casos de violaciones a los derechos humanos por parte de personal del Ejército Peruano, debido a su cargo de Inspector del Ejército en el año 1989, negó que haya conocido caso alguno. Se le preguntó si no había conocido acaso el Caso Cayara, contestó que tampoco lo conoció. Es decir, pese a ocupar el cargo de Inspector en el Ejército Peruano, desconoció todas las acusaciones periodísticas y de las organizaciones de derechos humanos, sobre presuntas violaciones a los derechos humanos.

 

Lo primero encaja con la cadena de mando que dirigía Fujimori, ya que era el mismo Fujimori (tal como lo ha manifestado), que daba órdenes directas  a los militares, en este caso para el ingreso de los militares a la Universidad La Cantuta. El segundo punto  concuerda con lo mencionado por el periodista Jara, es decir hubo dos vertientes en la guerra de baja intensidad: la primera legal, con el acercamiento a la población y que sirvió para encubrir la estrategia ilegal. Sobre la estrategia ilegal, Ramal Pesantes, dice desconocer cualquier tipo de acción, incluso las denuncias públicas más conocidas de la época.

 

Willy Alberto Chirinos Chirinos.- General en retiro del arma de artillería, y ex Director de la DINTE, por 23 días reales y efectivos, entre noviembre y diciembre de 1992. Ingresó en reemplazo del general Juan Rivero Lazo.

 

No hubo un relevo formal con Juan Rivero Lazo, quien fue el anterior jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia, como se hace normalmente en el Ejército. A pesar que la defensa de Fujimori, ha insistido que nada en el Ejército Peruano, puede hacerse fuera de las formalidades establecidas.

 

Chirinos Chirinos manifestó que en ningún momento le comunicó al general Robles sobre la existencia del Destacamento Colina, tampoco le informó sobre los hechos de la Cantuta. No le dio información alguna sobre la DINTE. Sin embargo, en las denuncias que hizo Robles sobre el Destacamento Militar Colina, Robles indicó que fue Chirinos quien le dio la información sobre el Destacamento Colina.

 

Chirinos Chirinos también negó que haya conocido sobre algún destacamento dentro del Ejército Peruano, con las características del Destacamento Colina. Negó también que en el Ejército se haya hablado de guerra de baja intensidad en el ejército.

 

Para la próxima sesión, Valdivia Dueñas y Julio Salazar Monroe, recientemente condenado a 35 años quien también tiene como abogado defensor a César Nakazaki.

 

Autoría mediata.-

Para establecerse la autoría mediata tal como lo señala el artículo 23  del Código Penal peruano, tiene que darse dos fundamentos: i) una organización jerárquica que recibe órdenes de superiores sin cuestionamiento alguno; ii) y que el autor mediato use esta jerarquía con el fin de ejecutar órdenes ilícitas, es decir que quede establecida una cadena de mando.

i) Organización jerárquica.- Tal como se ha mencionado anteriormente, los testimonios de los ex agentes del Destacamento Colina, así como la documentación oficial expuesta en la audiencia, han demostrado fehacientemente la existencia del Destacamento Militar que realizó los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos.

ii)  Cadena de mando.

  1. Sus integrantes fueron beneficiados con Ley 26291, denominada “Ley Cantuta” que estableció que el Fuero Militar debía juzgar a los integrantes del Destacamento Colina; y con la Ley N 26479, Ley de amnistía de 16 de junio de 1995, ley que intentó ser constitucionalizada en el año 2000, cuando Fujimori iba a dejar la presidencia.
  2. Sus integrantes recibieron felicitaciones directas del entonces Presidente de la República, Alberto Fujimori, que generaron ascensos inmediatos.
  3. Órdenes de Fujimori a los generales. 

Tags: · , , , , , ,

3 responses so far ↓

  • 1 Felix Gamboa // Apr 13, 2008 at 8:30 pm

    De la XLVII SESION del 11 abr 08, en base a lo declarado por el Gral Ramal se deduce que: Nada más claro que la experiencia de Raucana (Lima) –zona liberada por 1500 terroristas donde tenían sus depósitos de explosivos y anfo, materia prima de los coches bomba-, para demostrar la relación entre la teoría y la práctica. La OPA (Organización Político Administrativa que significa grupo de dirigentes y mandos militares altamente especializados estaba realizando el primer modelo de Comité Popular Abierto) del PCP-SL (Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso), se había instalado en una propiedad privada del lugar y había rechazado dos intentos de la Policía de desalojarlos, con el saldo de un muerto. La Directiva del COFI y del Comandante General de la Zona de Seguridad Nacional del Centro, establecía como objetivo estratégico “erradicar grupos armados terroristas”, otro objetivo era “mantener o recuperar la adhesión de la población mediante operaciones de acción cívica en el marco de respeto a los derechos humanos”, además el Gral. Ramal, incluyó en su operación la participación de “representantes del Ministerio Publico y la Policía Nacional”; es así que el 6 Set 1991 a las 08.32 horas, ingresan a Raucana sin ejecutar un solo disparo, sin derramamiento de sangre, capturando un terrorista, en una operación impecable, ejemplar y eficiente, así trabaja el Ejercito del Perú, no como manifiesta el periodista Jara. Consecuencias, devuelta la paz al pueblo, sin derramamiento de sangre, solo un capturado y entregado a las autoridades pertinentes. Sin embargo, el enemigo del pueblo, el PCP-SL reaccionó de inmediato utilizando sus medios de apoyo y brazo legal, los organismos de Derechos Humanos –los mismos que hoy están constituidos como parte civil en este juicio-, además, a sus aliados incondicionales que estaban en el parlamento (algunos miembros de la cámara de diputados), para reprimir el osado acto del militar que se atrevió a enfrentar a las huestes del presidente Gonzalo (jefe del PCP-SL); resultado, el terrorista capturado es liberado, el general investigado en diversas instancias. Ahora bien, lo curioso es que ante la propuesta del Gral. Ramal al Pdte. del Tribunal, para hacerle entrega de los documentos que sustentan sus afirmaciones, en referencia a estos hechos, éste lo interrumpe para decirle “lo que quisiéramos nosotros es información global, no entrar en detalles que no es materia del juicio”, ¡oh sorpresa!, no era la acusación por “sistemáticas violaciones de derechos humanos ejecutadas por los militares que contaban con la aprobación del presidente Fujimori” y la prueba documental que sustenta lo contrario: terrorista capturado, entregado, liberado de inmediato, posteriormente vuelto a capturar infraganti, no la quiere recibir. No olvidemos que el mundo entero está observando este juicio, estamos “globalizados” por si no se han enterado, los actos in-transparentes son captados de inmediato por la opinión pública mundial y si continuamos como estamos yendo, el gran perdedor no será sólo Fujimori, sino el país y en particular el pueblo peruano, pues en un estado en el que la justicia no es confiable, no es digno de recibir inversiones, no es competitivo, los capitales simplemente se van a otro lado y sus productos no son aceptados, sino han cumplido estrictas normas de control de calidad, pues vienen de un lugar corrupto. Al respecto, hay testigos que han declarado y entregado pruebas, de como miembros del ministerio publico por encargo y abogados de la parte civil (Gamarra), han ofertado beneficios, prebendas y dinero para testimonios falsos en contra de Fujimori, eso es bastante para el mundo; las épocas en que la opinión pública era consecuente con lo que decían y callaban los medios de prensa locales, al servicio de los grupos de poder político y económico, terminó, ahora el conocimiento es universal, nada está oculto bajo el sol.
    En resumen, las cosas se ejecutaron en el Perú como lo mandan las Directivas emanadas por el Consejo de Defensa Nacional presidido por el Presidente de la República (Fujimori), el jefe del Comando Operativo del Frente Interno (COFI), el Comandante General de la Zona de Seguridad Nacional del Centro (CG-ZSNC) y los Planes Ejecutados por el Comandante General de la Sub Zona de Seguridad 2 (el Gral. Ramal es quien explica el caso en su testimonial), pretender afirmar que un capitán, ubicado casi en el fondo de la pirámide castrense, dice a la cúpula de la misma y al Jefe de Estado, cómo hacer la guerra contraterrorista, resulta una aberración.
    Por otro lado, declara el Gral. Ramal, “en 1991 el Gral. Arnaldo Velarde Ramírez, Presidente del Comando Conjunto de las FFAA, es llamado a Washington y condecorado con la más alta distinción, por las Acciones Cívicas que realizaba el ejército en Lima, en el marco de los Derechos Humanos”, ¿no era que EEUU le había impuesto como compromiso una guerra de baja intensidad con aniquilamiento y desaparición de personas? Pregunta el abogado Nakasaki, “he estado en la Junta Interamericana de Defensa, he dado conferencias en el Pentágono y jamás se han tocado estos aspectos”. En esta sesión se confirmó lo que comenté en otra oportunidad, respecto a que el COFI es el único responsable del Planeamiento y Conducción de operaciones militares en la lucha contraterrorista, y que el ejercito es un ente administrativo, quedando desvirtuada por enésima vez, aquella teoría descabellada de que el alto mando del Ejército en 1991, aprobó una estrategia de guerra de baja intensidad (guerra sucia) la cual implicaba desaparición de personas y ejecuciones extrajudiciales, y que ello traía consigo una decisión de actuar en el campo operativo. Esto refleja ignorancia de los interlocutores -Martin Rivas y el periodista Jara- al elaborar su historia, pues ambos no se percataron que el Cuartel General del Ejercito por muy ilustrados generales que reúna y lo interesante del tema, no es el ente pertinente para discutir sobre las estrategias de la lucha contra el terrorismo, quedando al descubierto su ficción.
    Además, aclaró el Gral. Ramal, la secuencia que se sigue en el ejercito en los casos en que se detecten excesos en la lucha contra el terrorismo, interviene la inspectoría del primer nivel, luego eleva sus informes, los cuales siguen hasta el máximo escalón, de haber merito, se hace la denuncia al fuero militar y el Consejo Supremo de Justicia Militar toma acción, momento en que se desligan todos los niveles de comando incluido el Comandante General del Ejercito; en esta cadena de actos, ¿Dónde está el Presidente de la República?, ¿Por qué tendría que actuar?, ¿Qué normatividad se lo impone?, aquí se percibe que la acusación esta jalada de los pelos, pues no admite ni siquiera un análisis racional, menos uno jurídico.
    En el interrogatorio de uno de los abogados de la parte civil, argumentando cifras de desaparecidos de la comisión de la verdad, pregunta por el conocimiento de ellas de parte del testigo; responde el Gral. Ramal, poniendo un ejemplo histórico por todos conocido (Gonzales Prada con la autoridad moral de haber vestido el uniforme militar en la guerra con Chile, critica a la oligarquía de su época), agregando que la comisión de la verdad, no estuvo en el lugar de los hechos, sin conocimiento fehaciente llega a esas conclusiones, y argumenta explicando: “su técnica de investigación adolece de defectos, entre otros, la muestra representativa de los actores de este conflicto debe tomarse del universo en forma correcta, en consecuencia este informe es sesgado y tendencioso, y lo demuestro: yo he sido parte de esta lucha, tal como lo he comentado, sin embargo no me llamaron, ¿por qué?, porque los miembros de la comisión en su mayor parte tienen ideologías iguales a las de Sendero” (hecho que todo el pueblo peruano lo sabía y por ello rechazó ese informe, habiendo tenido el gobierno que imponer su aceptación), finalmente contesto, “yo no creo en eso”.
    Otro punto a resaltar, fue el comentario del Gral. Ramal, referido a la brillante iniciativa y creatividad demostrada para neutralizar los coches bomba (estricto control de explosivos e insumos en su comercialización, transporte, almacenaje, etc.), solución simple pero que demandaba esfuerzo de todos los sectores tanto estatales como privados, quedando probado nuevamente que los inútiles (parlamentarios y otros) ya no estaban presentes, razón fundamental del éxito en la lucha.
    El fiscal Peláez, naturalmente otro nivel, mesurado (eso viene de casa) en su interrogatorio, mantuvo un dialogo ejemplar con el testigo. Respecto a lo afirmado por Caretas, “indicando que el Gral. Ramal era incondicional de Hermoza y Montesinos”, simplemente el testigo no le dio importancia, los medios tienen libertad de expresión. Pero el hecho confirma que, esta revista que pocos o nadie lee, por enésima vez difunde información falsa.
    Lo que se afirma en el portal web: “cuando se le preguntó por los casos de violaciones a los derechos humanos por parte de personal del Ejército Peruano, debido a su cargo de Inspector del Ejército en el año 1989, negó que haya conocido caso alguno. Se le preguntó si no había conocido acaso el Caso Cayara, contestó que tampoco lo conoció. Es decir, pese a ocupar el cargo de Inspector en el Ejército Peruano, desconoció todas las acusaciones periodísticas y de las organizaciones de derechos humanos, sobre presuntas violaciones a los derechos humanos.”, el Gral contesto “aclarando” que él fue inspector en el ámbito territorial de la 2 DI Ayacucho del 1 enero 1989 al 31 dic 1989, que el caso Cayara ocurrió el año 1988, por tanto fuera de su gestión, explicando desconocer el nivel en el que se encontraba (puedo adjuntar la grabación del dialogo), en consecuencia, no es válido afirmar que “pese al cargo de inspector desconoció las acusaciones”.
    Confirmado el pueblo y el ejército derrotaron al terrorismo, lo que prueba que los gobernantes anteriores (80-90), no le tenían afecto al pueblo, lo ignoraban por que les apestaba, lo mantenían marginado, es por ello que fue tan fácil para Abimael Guzmán convencer a los campesinos, estudiantes, obreros, etc., de que había que levantarse contra el sistema y crear la “República de Nueva Democracia”, los argumentos los crearon los políticos enquistados en el poder, creando un desastre económico y social, en solo 10 años quedó el país en escombros, peor que en la post guerra de 1879.

  • 2 Felix Gamboa // Apr 14, 2008 at 12:08 am

    Respecto a la “autoría mediata”, justamente lo que viene quedando demostrado es que aquella “cadena de mando” se encontraba en el ámbito castrense, por tanto, el presidente Fujimori estaba fuera de ella, quedando refutado el argumento de acusación. Asimismo, lo de la mal llamada Ley Cantuta, primero, en ningún país del mundo, el fuero civil juzgaría a hechos en los cuales militares en acto funcional cometa falta o delito, por tanto, formular una ley específicamente para que diga eso, es una tontería, simplemente lo hicieron seguramente para neutralizar legalmente a quienes entorpecían la lucha contra el terrorismo; ahora bien, compete fuero civil, en ese caso de militares fuera de su función roban armas, equipo y material y cometen asesinatos. En términos generales, lo que está ocurriendo en el Perú (en otros casos), no tiene sentido ni valor jurídico en el mundo entero, tribunal civil, juzgando a militares por delitos de función, es insólito. Para muestra un botón, en el supuesto que se estuviera juzgando al Jefe de las Fuerzas Armadas por el tribunal presidido por el vocal San Martin, en estos casos (Cantuta Barrios Altos); tenemos 5 meses y los abogados de ambas partes, el ministerio público, el tribunal, hasta hoy no tienen conocimiento cabal, por decir lo menos, del lenguaje estrictamente formalizado del ejercito, peor aún de la doctrina en cuanto a planeamiento y conducción de operaciones, menos de las responsabilidades jerárquicas operativas (es decir hasta que punto es responsable un superior a cargo de una operación y a partir de qué momento es responsable el ejecutante), ni que decir, de cómo funciona el canal técnico de inteligencia, de inspectoria, de logística, etc., las responsabilidades en cuanto a coordinaciones, de donde a donde van, en que situaciones, etc., con que conocimiento pueden juzgar civiles, operaciones militares. Si fuera un tribunal militar formado por oficiales de armas, la normatividad la tendrían en su cabeza, sabrían muy bien si fuera pertinente aplicar aquel párrafo del Reglamento General de Servicio Interior que dice:”…en el marco de la Constitución y las leyes, las ordenes se cumplen sin dudas ni murmuraciones por que el superior que las imparte es el único responsable, no pudiendo reclamar sino después de haberlas cumplido…”, no hubiera existido ninguna pregunta de orden normativo, ni interpretativo de los manuales, ni del proceso de toma de decisiones, en principio el Jefe Militar es el primero en declarar, exponiendo los argumentos del porque tomó esa decisión, si así lo fuere, etc., en esas circunstancias, el juicio hubiera durado tres días
    Respecto a la ley de amnistía, lo explico claramente Fujimori, abarca todo el periodo de la lucha contraterrorista (a partir de 1980) y corresponde a la contraparte de la ley de arrepentimiento, como es posible que se acepte a delincuentes terrorista que habrían asesinado a miles de personas, habrían destruido infraestructura pública y privada valorada en miles de millones de dólares, un arrepentimiento, sin que exista una contraparte para las fuerzas del orden que por error u exceso, habrían muerto a personas, terroristas o no. En consecuencia, ese argumento no es válido.
    Las felicitaciones, se dieron antes de los hechos de Barrios Altos y Cantuta, en consecuencia, a nadie lo felicitan por lo que hará a futuro (argumento sin sentido).
    Respecto a la organización jerarquizada y las declaraciones de los Auxiliares de Inteligencia, la demostración fehaciente es pues que los indicados personajes tenían en el momento de los hechos el grado de Sub Oficial de Tercera o de Segunda, lo que significa en la pirámide castrense una ubicación a cuatro (04) grados del ultimo escalón, el Soldado raso, y a 15 grados del máximo cargo, que era el nivel donde se tomaban decisiones que justificarían las ordenes para los supuestos actos ilegales de Barrios Altos y La Cantuta, y ¿estos señores, fehacientemente dan fe, de qué?, nada mas descabellado, esto no es aceptable en ningún tribunal del mundo. Hacer válido este argumento, llevaría a los respetables vocales que juzgan el caso, a quedar en ridículo ante la justicia universal.

  • 3 patricia rios vargas // Apr 14, 2008 at 9:02 am

    Lo que ha quedado claro, con la condena a salazar Monroe (también defendido de Nakazaki), es que poco a poco el Estado perunao , está haciendo justicia, el Poder Judicial, con tres excelebntes mujeres, ha decidido, que este señor es uno de los responsables de los crímnes de los colina. Lo que tratan de argumentar ahora los generales, diciendo que no sabía que pasaba a su alrededor (¡¡¡¡¡que verguenza, generales de nuestro ejército, que se enteraban del golpe de Esatdo por Televisión!!!!)¨, es de lo más absurdo, se sabí lo que pasaba, y por eso ahora todos hacen espiritu de cuerpo, todos defendidos por Nakazaki, se quedan calladitos. Igual que mamá campanita, cuando una abogada le decía señor testigo y el pobre ya casi lloraba. Los ghenerales, de nuestro ejército no saben lo que quiere decir testigo??

Leave a Comment