Fujimori on Trial :: Fujimori procesado

Accountability in Action :: Rindiendo cuentas

Fujimori on Trial :: Fujimori procesado random header image

Ejército pagó a militar para no hablar del crimen Cantuta

February 26th, 2008 · 1 Comment

 Fujimori y defensa (Fujimori and defense.)

25 de febrero de 2008

Vigésimo octava sesión.- Dieron su declaración los militares Carlos Pichilingüe Guevara y Carlos Aquilino Portella Nuñez. Además, el periodista Umberto Jara acreditó que por razones laborales se encuentra fuera de Lima hasta el 10 de marzo próximo, por lo que hasta esa fecha no podrá dar su testimonio en la audiencia.

Carlos Pichilingüe Guevara.- Tuvo como abogado a José Alberto Montoya Pizarro, el mismo abogado que el ex agente del Destacamento Colina, Ángel Pino Díaz. Pichilingüe negó la existencia del Destacamento Colina.

Es la primera vez en esta etapa del Juicio Oral, que un supuesto ex integrante -señalado como jefe administrativo del destacamento militar- niega la existencia del destacamento y de los crímenes que se le adjudican, a pesar que el mismo Fujimori y los quince supuestos ex integrantes de Colina que han testimoniado, han confirmado la existencia del destacamento militar. Además, Pichilingüe manifestó:

  1. COMPRANSA. Empresa que señalada en la audiencia, como fachada del Destacamento Colina, y en la que figuran como socios, los supuestos jefes de Colina. Al respecto, Pichilingüe señaló que era su empresa, y que debido a que no tuvo en un principio el dinero suficiente para constituirla, pidió dinero prestado al general Rivero Lazo, a Rodríguez Zalbabeascoa y a Santiago Martin Rivas; por eso figuran como socios.

Hay que señalar que frente a la Primera Fiscalía Superior Penal, Especializada Liliana Mazuelos Echevarría, quien fue secretaria de esa empresa ha reconocido que a esa empresa iban regularmente: Jesús Antonio Sosa Saavedra, Pedro Guillermo Supo Sánchez, Vera Navarrete, Jorge Enrique Ortiz Mantas, Ángel Felipe Sauñi Pomaya, Marco Flores Albán y Santiago Martin Rivas. Todos sindicados como integrantes del Destacamento Colina.

  1. Eliminar es desplazar.- Cuando se le preguntó por el término “eliminar”, usado en un manual militar con respecto a miembros de organizaciones subversivas y sus dirigentes, refirió que según la Real Academia de la Lengua Española, “eliminar” significaba: quitar o desplazar.  
  1. Grupo de Análisis.- Manifestó que perteneció al grupo de análisis, grupo del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) destacado a la Dirección Regional Contra el Terrorismo (DIRCOTE), grupo que con documentación adquirida por la Policía Nacional del Perú, elaboró en 1991 un manual, que supuestamente habría servido en la lucha contra Sendero Luminoso; sin embargo, no supo decir exactamente, cómo ni dónde se utilizó este manual.
  1. Sentencia “Políticamente Correcta” del Fuero Militar.- Afirmó que el Fuero Militar le impuso una sentencia “políticamente correcta”, por los crímenes atribuidos al Destacamento Colina, debido a que en ese momento había una satanización hacia su persona, por parte de los medios de comunicación.
  1. Pruebas para demostrar que lo han querido comprar con 250 mil dólares americanos. Sobre la denuncia que Pichilingüe hizo el 22 de febrero en la sala de audiencia, denuncia hecha ya en el 2003, y desestimada por el Congreso de ese entonces, así como el ofrecimiento de entregar una serie de pruebas que  confirmarían esta denuncia, Pichilingüe no hizo en esta sesión, mención alguna, ni tampoco entregó las pruebas que acreditaran tan grave denuncia.
  1. Jara habría utilizado información que él manipuló intencionalmente. Sobre su participación en el destacamento Colina y a la incriminación de Fujimori, Pichilingüe sostuvo que los videos que posee Jara, son de supuestos ensayos que realizaron él y Martin Rivas, preparándose para dar su manifestación ante el Poder Judicial, por lo crímenes que se les acusa.

Además, el libro que escribió Jara, se basa en información que Pichilingüe habría manipulado intencionalmente para que pareciese que el Ejército Peruano aplicaba una “guerra de baja intensidad”. Según Pichilingüe esto lo hizo ya que debido a su formación en contrainteligencia, quería despistar al periodista.

Aquilino Portella Nuñez.- Reconoció su actuación como oficial de enlace durante el crimen de La Cantuta. Refirió que lo hizo porque recibió órdenes de superiores, asumiendo en principio, que se trataba de un operativo legal; sin embargo, cuando se dio cuenta de la ilegalidad y criminalidad del operativo trató de denunciarlo a sus superiores:

  1. Portella contó que luego de estos hechos, habló con el general Luis Pérez Documet, quien le dijo “que nadie sepa que tu saliste de tu guardia, esto es responsabilidad de la DINTE” (Dirección de Inteligencia del Ejército). Luego sin documento oficial alguno, lo trasladaron a la DINTE y le asignaron como vivienda una de las instalaciones del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE).
  1. En la DINTE, Portella buscó al jefe, el general Willy Chirinos Chirinos, a quien le contó lo sucedido y le pidió audiencia con el Comandante General, Nicolás de Bari Hermoza Ríos; sin embargo, sólo recibió como respuesta de Chirinos, que el general Hermoza no le daba audiencia.
  1. Posteriormente, en 1995, Portella hizo lo mismo con el nuevo jefe de la DINTE, general Jorge Nadal Paiva. Como respuesta, Nadal Paiva junto con Rivero Lazo –que había sido jefe de la DINTE en 1992- le entregaron un pasaporte con nombre falso y 20 mil dólares para que salga del país, a cambio de su silencio.
  1. A su regreso a Perú, en 1997, Portella recibió del coronel Alejandro Álvarez Pedroza, asesor legal en ese entonces de Hermoza Ríos, la suma de 30 mil dólares para que se establezca en Lima.
  1. Es decir, le contó a varios de sus superiores, pero estos no hicieron denuncia alguna al respecto, al contrario le dieron dinero y facilidades para que salga del país, a cambio de su silencio.

Respecto a la denuncia realizada por los Fujimoristas sobre las condiciones carcelarias de Fujimori, la ministra de Justicia señaló a un medio periodístico, el 24 de febrero, que el acusado Fujimori está clasificado como un interno para ser sometido al régimen cerrado especial y se encuentra en una celda de 18 metros cuadrados con baño privado.

Para el miércoles 27 de febrero han sido citados a dar su testimonio los militares en retiro Santiago Martin Rivas, Fernando Rodríguez Zabalbeascoa y Federico Navarro Pérez, los tres supuestamente habrían sido jefes del Destacamento Colina.

Tags:

1 response so far ↓

  • 1 Alejandro Cruzado Balcázar // Nov 16, 2008 at 4:29 pm

    “Grupo Colina”: Cuentas pendientes del jefe Fernando Enrique Rodríguez Zabalbeascoa”

    Entre los criminales, de la época del terror en el Perú, que recibieron “felicitación por las exitosas operaciones” del reo Alberto Fujimori por los crímenes de la Universidad la Cantuta, los asesinatos de Barrios Altos, y otras atrocidades; y que además obtuvo “calificación sobresaliente” por el reo rematado y presidiario Juan Rivero Lazo, jefe de la Dinte, destaca el cabecilla en la cadena de mando de la despiadada organización criminal “Grupo Colina”, Enrique Fernando Rodríguez Zabalbeascoa, alias “potro”.

    Este individuo, después de vivir prófugo durante 8 años, fue capturado en su cubil en enero del año 2002 por la Policía Nacional, inmueble que había arrendado con identificación falsa, sito en la calle Doña Elvira Nº 208 departamento 303, Urbanización Los Rosales de San Borja de Lima; acusado de crímenes contra la humanidad o genocidio: Asesinatos colectivos de nueve estudiantes [entre ellos dos mujeres] y un profesor de la Universidad La Cantuta; asesinatos de quince personas -jóvenes, mujeres, y un niño de ocho años- en Barrios Altos de Lima; asesinatos de Pedro Huillca Tecce, Secretario General de la Confederación General de Trabajadores del Perú; del periodista Pedro Herminio Yauri Bustamante; asesinato de seis personas en Pativilca; los crímenes de seis miembros de la familia Ventocilla, y otros siete de la familia Rodríguez, en Huaura; desaparición forzada de personas; torturas en los sótanos del Servicio de Inteligencia, lesiones graves; que solamente representan la punta del iceberg; ya que se investigan otras atrocidades encubiertas, cometidas por este grupo criminal que se asoció para delinquir.

    Haciendo memoria, este siniestro personaje, jefe del escuadrón de la muerte, en el momento de su captura, tenía en su poder un falso D.N.I. Nº 015481300 que lo identificaba con un nombre postizo. Esta conducta delictiva es muy propia del hampa que vive hurgando en los bajos fondos. Representa un grave atentado no solamente contra el propietario del inmueble que conducía como inquilino, a quien defraudó induciéndolo al error, sino, lo que es más grave, contra las instituciones jurídicas del Estado Peruano, a quien, como militar debe respeto y sumisión porque así ha sido formado: con amor a la patria, con respeto a sus instituciones tutelares, y con la permanente y disciplinada disposición de defender su soberanía. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido, no se sabe, hasta ahora, si el Procurador del RENIEC lo ha denunciado ante Ministerio Público, ni menos si ha sido condenado por los delitos de falsificación de documentos y contra la administración de justicia.

    La libertad de Rodríguez fue dictada, en el año 2005, por el Quinto Juzgado Penal Especial de la Corte Superior de Lima, que despachaba la jueza Antonia Saquicuray, y la concedió por exceso de carcelería sin sentencia. Sin embargo, repito, lo que hasta ahora no se conoce, es si esta conducta delictiva fue denunciada por el Procurador del RENIEC ante el Ministerio Público, por los delitos contra la Fe Pública -Falsedad ideológica- en agravio del Estado. Recordemos que su cómplice, el tristemente célebre Alberto Fujimori, por delitos de allanamiento de morada y usurpación de funciones, cuya punición es menor, fue condenado a seis años de prisión efectiva.

    Al parecer, desde el interior de los cuarteles, los miembros del Ejército peruano en actividad, se dan maña para estafar al Estado con fraudes y robos de elevado octanaje, que han alcanzado dimensiones alarmantes. La dolosa conducta fraudulenta de estos personajes, continúa aun después de haber pasado al retiro. Y el caso más evidente, es la comisión delictiva perpetrada por Enrique Rodríguez, quien defraudó a la Nación con una falsa identificación para burlar la acción persecutoria de la Justicia y de la Policía Nacional.

    Ahora que, nuevamente está citado a estrados con toda su gavilla de asesinos, para responder ante el mundo sobre sus perversas y abominables atrocidades, es necesario que la Primera Sala Anticorrupción de la Corte Superior de Lima, establezca el grado de responsabilidad de la conducta delictiva de Rodríguez, que luego de sus nefandos asesinatos y otros no menos horrendos crímenes contra la Nación, dirigió posteriormente su agresión contra el Estado peruano, el que a través del caballerizo en un cuartel militar, lo formó para que cumpla con respetar y hacer respetar los símbolos nacionales, las instituciones y las leyes.

    Dr. Alejandro Cruzado Balcázar

Leave a Comment